Un esguince es la lesión de los ligamentos que unen los dos huesos que forman una articulación. Si la lesión es tan importante que el ligamento deja de poder sujetar los huesos en su posición y éstos se separan, se diagnostica una luxación. La diferencia entre un esguince y una luxación es que en el primero la posición del hueso no varía, mientras que en la luxación los huesos se separan y esa separación mayor de lo normal puede observarse en una radiografía. ¿Cómo se produce? Esencialmente al forzar el límite máximo de movimiento de la articulación. Los mecanismos más habituales por los que se produce son: - Los movimientos bruscos y excesivos, en los que se sobrepasa la amplitud de movimiento que permite la articulación, de forma que se distiende o desgarra el ligamento que mantiene unidos ambos huesos.
- Los accidentes, típicamente de coche, en los que se combinan movimientos extremos con fuerzas externas.
En algunas articulaciones, existen músculos potentes que fijan las articulaciones, contribuyendo a la labor de los ligamentos. Así pues, una musculatura potente y bien entrenada protege a los ligamentos, así si se exagera el movimiento se distiende antes el ligamento que el músculo, y su contracción refleja evita que la articulación exceda su límite máximo de movimiento. La mayoría de los esguinces se producen en la columna cervical, pues es la parte más móvil de la columna vertebral y la que tiene una musculatura comparativamente menos potente. Síntomas. Los ligamentos están inervados por fibras nerviosas, de forma que su distensión o desgarro produce dolor. Un esguince, típicamente causa dolor local en la zona, a veces con dolor referido con contractura muscular (rigidez del músculo) y limitación dolorosa del rango de movimiento, se puede presentar de igual manera algún cuadro de inflamación. Riesgos. Los esguinces en sí mismo suelen tener buen pronóstico y tienden a curarse espontáneamente. La única posibilidad que empeora el pronóstico es que el esguince, al causar dolor, inflamación y contractura muscular, desencadene un episodio de dolor de espalda común que persista cuando el esguince ya se haya curado. Tipos de Esguinces. Tratamiento. Antiguamente se prescribía reposo absoluto e inmovilización total, incluso con férulas de yeso, para dar tiempo a que el ligamento se reparara sin volver a lesionarlo con un nuevo movimiento excesivo. Como entonces también se prescribía reposo para el dolor de espalda común, no planteaba serios problemas la dificultad de diferenciar con precisión si el dolor se debía a un esguince o a una contractura muscular. Sin embargo, el reposo absoluto ha demostrado ser ineficaz y contraproducente para el dolor de espalda. Por eso, cuando actualmente se sospecha la existencia de un esguince se usan mecanismos que impiden forzar el movimiento pero no fuerzan la inmovilidad absoluta, como collarines cervicales flexibles o semirrígidos. El resto de las medidas son comunes con las del dolor de espalda común. Existen muchos tratamientos y los que han demostrado ser eficaces se combinan en una pauta progresiva. En la fase aguda de un esguince suele ser suficiente usar fármacos, si el dolor persiste pese a los fármacos durante más de 14 días. Como la curación del esguince conlleva limitar la movilidad -aunque habitualmente sólo de forma relativa y no absoluta, y de manera transitoria- puede producir pérdida de fuerza o potencia muscular. Por eso, una vez curado el esguince, es conveniente hacer ejercicio evitando sólo aquéllos movimientos que eventualmente desencadenen o incrementen el dolor. En otra sección de este Web se muestran ejercicios para fomentar la potencia, resistencia o elasticidad de la musculatura de la espalda. Rehabilitación. Los tres objetivos de la rehabilitación son: - Disminuir la inflamación
- Fortalecer los músculos que rodean el tobillo.
- La inflamación puede reducirse manteniendo el tobillo lo más elevado posible y con la utilización adecuada de la compresión. Realizar ejercicios para fortalecer el tobillo.
Glucosamina y Condroitin. La Condroitina es importante en el mantenimiento del cartílago al permitir la entrada en el tejido del agua, los nutrientes y otras moléculas. Recientemente, la Condroitina ha sido impulsada para el tratamiento fundamentalmente de la osteoartritis (desgaste de cartílago muy común en las personas mayores). El Sulfato de Glucosamina actúa junto al Sulfato de Condroitina contribuyendo a formar y reparar el cartílago, los tendones y los ligamentos. En circunstancias normales el organismo sintetiza toda la Condroítina y la Glucosamina que necesita, pero en determinadas situaciones como el envejecimiento, el cuerpo deja de sintetizar suficiente Glucosamina para mantener los cartílagos sanos. Estos adelgazan y se agujerean y aparece entonces la osteoartritis. La Glucosamina, sola o tomada junto a la Condroitina, se utilizan para aliviar el dolor y otros síntomas de la osteoartritis, y también para prevenir el posterior deterioro del cartílago. A la vez, un número cada vez mayor de deportistas toman este suplemento para prevenir el deterioro articular. En GNC podemos encontrar fórmulas las cuales están elaboradas con Glucosamina y Condroitin. GNC Gluco 500/Chond 400. GNC Gluco 750/Chond 600. |